sábado, septiembre 15, 2007

EL SAPO ......

OJO CHIKAS..... CON ESTA MORALEJA!!

EL SAPO
''Sapos encantados, autenticos y garantizados"... Así decía el letrero sobre el acuario de cristal, lleno de pequeños sapos, en una tienda. La idea se me hizo medio fumada y la curiosidad me llevó a preguntarle a la mujer que atendía que me explicara y me contesto esta jalada... "Se convierten en príncipes. Sólo tienes que seguir las instrucciones" y diciendo esto me entregó un pequeño cuadernillo de barata con las instrucciones.Por supuesto que yo ni de pendeja le creí pero la vendedora tomó uno al azar y me lo dio asegurandome "TODOS SON IGUALES" - me dijo ¡Sigue las instrucciones al pie de la letra! "¡Y mañana a estas horas tendrás a tu príncipe!"Al llegar a la casa pensé... Pinche Vieja Loca ahora que voy a hacer con este sapo, le marque a una amiga que al igual que yo tiene una Pinche suerte con los hombres bien jodida y le platique lo que me dijo la vieja del sapo que convertiría en príncipe (!si claro!) Cuando colgamos me puse a leer las instrucciones. Bastaba con alimentar al bicho asqueroso cada media hora exactamente, durante 24 horas exactas, día y noche, sin retrasarse ni un minuto, ni saltarse una comida porque de lo contrario, el hechizo no se rompería y el sapo seguiría siendo un asqueroso Pinche Sapo.¡Pero espéérensee!... que voy leyendo el manual y decía:Aclaración: los sapos encantados se alimentan de amor, cada media hora exacta, debes decirle a tu sapito palabras cariñosas, piropos, hacerle sentir que no es un sapo, sino un príncipe, para que efectivamente, se convierta en uno. "Aliméntalo con amor" ¡Yo dije no Mamen!... ¿Qué clase de Chingadera es esta? Pero bueno pues a falta de que hacer lo hice, total Pinche Sapo a lo mejor sí necesitaba amor mire el reloj que marcaba exactamente las 8:15 de la noche, así que tomé al sapo entre mis manos, y nada mas de verle esos pinches ojos tan feos no supe de donde agarre inspiración y empece: "Eres hermoso, te amo"- Me sentí tan Pendeja pero de repente una luz dorada se desprendió del animalejo, tan intensa que me deslumbró y hasta creí escuchar el sonido lejano de campanas. A la madre!!!!!! fue mi única expresión pero al momento de verlo, el bicho seguía entre mis manos, un sapo común y corriente, frío y resbaladizo. Pensé que quizá me estaba volviendo loca así que a las 8:45 volví a tomarlo entre mis manos y le dije: -"Eres un príncipe, el más hermoso de todos, te amo".La luz dorada fue ahora más intensa que antes, el sonido de campanas pareció envolverme. No se que chingados me pasaba haciendo eso pero todo el Pinche día, cada media hora, estuve diciéndole al sapo las cosas más hermosas que, salían de mi cabeza.
Le hice poesías, le canté canciones, le dije que lo amaba y lo hermoso que era, y cada vez la luz dorada era más y más esplandeciente, el sonido de campanas era más intenso . Preferia no comer no ir al baño con tal de seguir con el proceso del Pinche Sapo Feo. Todo ese día estuve dedicada a mi sapo. Al día siguiente, Estaba tan cansada que yo creo que me drogó tanto sueño y bese al Pinche sapo en el hocico (si ya sé ¡que asco!) nunca hubiera hecho eso, me quede dormida y cuando me desperte un hombre acostado al lado mio en mi cama! Me quede impactada o sea el Pinche Viejo estaba de no mamen!... Buenisisisismo... así desnudito como que listo para comérselo.
El volteo a verme y me dijo:-"Gracias por romper el hechizo, soy tu príncipe. ¿Me amas?" No lo pensé ni dos veces y le conteste ¡CLARO QUE SÍ! Es que si lo hubieran visto!!!. Estaba más que perfecto, y me dice "mientras mas me ames mas hermoso" Uuuuuta no callense!!!, me decia:
-Dime qué me amas, y yo le decía:"Te amo, te amo, te amo...". ¿Cuánto me amas? me preguntaba y yo le respondía -"¡Mucho, mucho, mucho!". "¿Qué serías capaz de hacer por mí?" y yo -"¡Todo, todo, todo,TODO!" - Claro que le decia todo esto porque no quería perder esas noches de pasión que ya me uurgian! Le compré a mi príncipe ropa, porque no tenía y no podía andar desnudo por todos lados, aunque yo era feliz contemplándolo así, pero no les iba a dar la dicha a las demas viejas en la calle. Un día, mientras yo aseaba la casa y lavaba su ropa, tomo mi carro sin avisarme y fue y lo choco, regreso diciendo que me había hecho un favor que el carro estaba feo, que el no se veía bien en el... ¡y yo aun no terminaba de pagarlo! Pero bueno no se que tan endiosada me tenia que no le di importancia,
(esas noches...)Claro que el WEY era creidísimo y no paraba de decirme: "Eres afortunada de tenerme a tu lado" - No cualquiera tiene un príncipe!"- Las exigencias fueron en aumento, y entonces mi príncipe empezó a quejarse de que no lo atendía (el hijo de su Pinche madre), que se sentía sólo y que yo ya no lo amaba como antes.Después de haber trabajado toooodo el día, y encontrar al tipo viendo la televisión, con su vaso de cognac en la mano. Me ví en el espejo: mi mirada estaba apagada, mi cabello, necesitaba con urgencia un buen corte, mis manos ásperas, mi ropa.... ¡hacía tanto que no me compraba ropa nueva! Para que el Cabron se diera sus lujos y encime dijera : "los principes no dan explicaciones"--, Total que el Pendejo un dia llega y me dice: "Fui a buscar lo que no tengo en casa, porque tú ya no me amas, ya no me atiendes, no te arreglas para mí, ya no haces nada por mí y si no haces nada por mí, me iré, te dejaré, y si me voy, te morirás de tristeza sin mí, porque tú no quieres perderme, soy un príncipe. ¡Soy lo mejor que has tenido en tu vida!".Yo estaba "Encabronadisisma", y "Emputadisima es poco". Agarre el Pinche manual de instrucciones y en la última página, con letras tan pequeñas como pulgas, pude leer: "Para deshacer el hechizo, basta con recordarle al príncipe que es un sapo", basta recordar que tú eres real, basta con recuperar la fe en ti misma y en tu propia fuerza, basta entender que no necesitas príncipes para ser feliz. En chinga bajé corriendo las escaleras y me planté delante de mi príncipe, el que de repente, ya no me parecía tan hermoso, ni tan perfecto: "¡Eres un Pinche y Jodido Sapo Sapo!"- Le dije. "¡No!" el WEY me gritó furioso. -"¡Soy un príncipe, soy lo mejor de tu vida tú me amas, me necesitas!" "¡Eres un Pinche sapo que da asco!" -Le grité de nuevo. -"¡No!". Dijo ahora, pero en su voz se notaba la inseguridad. -"¡Tú me amas! ¡No puedes perderme!"Me empecé a cagar de la risa y sorprendido pregunto del porque me reía y le contesté "eres un estúpido sapo hueco, quien va a necesitar semejante animal tan asqueroso como tu, bla, bla , bla". Y entre mas le gritaba cosas que bajaran su autoestima más chiquito se hacia el WEY, hasta llegar a ser un sapo.

En chinga fui a regresárselo a la vendedora, quien sonrió
y me repitió de nuevo:"Todos son iguales", nada mas es cuestión de que te endioses con ellos para que se crean la octava maravilla, y hagan de ti lo que quieran. ¡Así que cuidado porque hay muchos!...


NO traten al hombre como un príncipe, muchas de las veces no son más que "¡UN SIMPLE PINCHE SAPO FEO!"... ¡FEO!... ¡FEO Y ASQUEROSO! --

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