viernes, febrero 16, 2007

De la pluma de Omar...

La tersura de tu piel se ha desarrollado a causa de mascarillas de mil ingredientes. A lo largo estas se vuelven mascaradas, donde engalanar la situación refiere. Cuando te pones tu blusa; la preferida, la mas sexy, de ella se desprende un hilillo que se alcanza a enganchar en tu corazón, cuando te das cuenta de que algo hace falta, como que a tu vida se le ha olvidado alguna nota en la melodía, jalas de la blusa en la parte del corazón dejándotelo torcido, y esa es la causa de que no pares y te descompongas en las milicias del deseo sin placer y a veces aunque nunca te huela puedo sentir que te hechas mas perfume de lo normal por la incapacidad de oler las memorias que las calles esconden cuando las animas lejanas que se encajan en su colchón te piensan.
Lejana y distante, el poema ya no suena en la radio y en tus labios un suspiro ha quedado seco, me encojo hasta que mi cuerpo queda comprimido a mi alma en coma. La realidad esa es la que me mata día a día, malagradecida sea esta, si no hay nadie que la forjó mas que otro, dejaría de rascarme la costra que tengo detrás de la oreja y que de tanto no escuchar me sangra, así como habla la soledad con clavos y aguijones de insectos que chocan en las ventanas que me separan del olor del árbol llorón que vive en las afueras de mi respiración, calmada, como los barcos que navegan perdidos en un mar tan anchos como mis ojos.
A mi muñeca de cristal de vez en cuando se le zafa el camino en los segundos y se le rompe alguna parte de su cuerpo, entonces cojo una de esas lagrimas que se escurren desde la garganta y con ella le pego su rompimiento, para que siga caminando y andado y persuadiendo mis manos y mi voz que un aparato de números color rojo no logra sostenerla mas de una simple letanía infeliz. Y te cuido y te limpio y te espero por si alguna vez llegáramos a bailar “el listón de tu pelo” y que tus manos se pierdan por un instante en lo profundo de mi dolor que es más profundo que tu sueño, más profundo que un te quiero...

eoil.

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